Las dramáticas fotografías en los paquetes de cigarrillos lograrían convencer a más fumadores de abandonar la adicción, según sugiere un nuevo estudio.

En un experimento de cuatro semanas, 2.150 adultos fumadores recibieron advertencias de texto solamente o reforzadas con una fotografía en el envoltorio de sus cigarrillos. Con las imágenes, los fumadores eran un 29 por ciento más propensos a dejar de fumar durante el estudio y la cesación hasta por lo menos una semana antes de finalizar la investigación era un 53 por ciento más frecuente con el uso de las fotografías que con los textos solamente.

"Los fumadores nos decían que las advertencias con imágenes no aumentaban la sensación de estar expuestos a sufrir daños con el tabaquismo. Pero lograban que esos daños estuvieran siempre presentes de manera vívida, mientras que los textos se olvidaban más fácilmente", dijo el autor principal, Noel Brewer, investigador especializado en salud pública de University of North Carolina, Chapel Hill.

Una vez por semana, durante cuatro semanas, los participantes concurrieron a la clínica de los autores con paquetes de cigarrillos para consumir durante ocho días. Cada semana, el equipo colocaba calcomanías en los envoltorios con imágenes y texto o sólo con texto. Lo hacía directamente sobre el envoltorio, luego de retirar el celofán, y para cubrir las advertencias que exige el Cirujano General de Estados Unidos con los mensajes para el experimento.

En cada visita a la clínica, los fumadores respondían si habían tratado de abandonar la adicción.

Las imágenes eran primeros planos que describían los siguientes mensajes: "Advertencia: los cigarrillos causan cáncer" o "Advertencia: fumar puede matarlo".

Las advertencias con texto solamente coincidían con algunos mensajes del Cirujano General de Estados Unidos, como "Dejar de fumar disminuye riesgos graves para la salud" y "Fumar causa cáncer de pulmón, cardiopatía, enfisema y complicaciones del embarazo".

El 40 por ciento de los fumadores que recibió las imágenes dijo que intentaba dejar de fumar durante el estudio, comparado con el 34 por ciento de los que sólo recibieron los textos, según publica el equipo en JAMA Internal Medicine.

El 5,7 por ciento y el 3,8 por ciento, respectivamente, dejaron de fumar durante por lo menos una semana antes de que finalizara el estudio.

"Las imágenes aumentaron el deseo de apagar un cigarrillo, dejar de fumar, desarrollar emociones negativas, pensar en los daños del tabaquismo y conversar sobre dejar de fumar", finalizó el equipo.