El complejo caso de un estadounidense de 56 años que súbitamente desarrolló debilidad, fatiga y dolor corporal ha llevado a los médicos a advertir que el consumo excesivo de té podría causar algunos de los casos inexplicables de insuficiencia renal.

La revista New England Journal of Medicine, que publica el caso, lo denomina nefropatía del té frío.

El origen del problema era el exceso de oxalato, un elemento hallado en muchos alimentos. El hombre dijo que bebía 16 vasos de 260 ml de té frío por día, lo que le aportaba más de 1.500 mg diarios de oxalato.

La Academia de Nutrición y Dietética aconseja no superar los 40-50 mg/día de oxalato.

"Si una persona bebe té una o dos veces por día, probablemente no superará el rango recomendado para los estadounidenses. Pero este paciente consumía 10 veces ese valor", dijo la coautora de la publicación, doctora Umbar Ghaffa, de University of Arkansas for Medical Sciences, Little Rock.

Consumir demasiado oxalato provoca la formación de cálculos renales.

"Pero en este caso, habían cristales de oxalato dentro del riñón que generan una reacción inflamatoria que, cuando no se controla, causa fibrosis y pérdida del tejido renal. Eso es lo que, probablemente, sucedió en este paciente", explicó.

El hombre tuvo que ingresar a diálisis porque el daño renal era muy extenso. "Usualmente, en ese estadio, sería inusual que el daño se revirtiera", sostuvo el doctor Gary Curhan, profesor de medicina de la Facultad de Medicina de Harvard y que no participó de la atención del paciente.

Lo irónico del asunto es que estudios previos habían sugerido que "las personas que consumen té en las cantidades habituales tendrían bajo riesgo de desarrollar cálculos renales", comentó Curhan. "Pero, en este caso, el paciente ingería cantidades enormes de oxalato. Desaconsejaría beber tanta cantidad. Una o dos tazas no me preocuparía", agregó.

Para el equipo de Ghaffar, el consumo excesivo habitual de oxalato "sería una causa subestimada de insuficiencia renal".

"Se aproxima el verano y mucha gente consume gran cantidad de té frío. Sólo queremos que los pacientes sepan que demasiado de algo siempre es malo", comentó.