Con la ayuda de una aplicación que mide cuánto tiempo pasan los usuarios mirando la pantalla de su teléfono inteligente, científicos han confirmado en un nuevo estudio que a mayor exposición, peor calidad del sueño.

"Es el primer estudio que analiza directamente el tiempo de exposición real a la pantalla en ambientes naturales y lo compara con la calidad del sueño", dijo el autor principal, doctor Gregory M. Marcus, de University of California, San Francisco.

"No confiamos en lo que decían los participantes, sino en una aplicación móvil instalada que capturaba la cantidad exacta de tiempo de uso", agregó.

Su equipo analizó información de 653 adultos participantes del Estudio sobre Salud. Utilizaron un teléfono celular con una aplicación móvil que registraba el tiempo de exposición a la pantalla o los minutos por hora que la permanecía encendida. La aplicación reunió esos datos durante 30 días seguidos.

Algunos participantes informaron cuántas horas dormían por día, a qué hora, además de características personales e información médica.

Los pacientes utilizaron los dispositivos unas 38,4 horas en 30 días, con 3,7 minutos de tiempo promedio por hora y 29 minutos por día, según publican los autores en PLoS ONE.

Los más jóvenes tendían a pasar más tiempo frente a la pantalla, lo que variaba de acuerdo con la edad y la etnia, pero era similar en las personas con igual nivel socioeconómico.

Como en estudios previos, a medida que aumentaba el tiempo de exposición, disminuía la calidad del sueño y los participantes necesitaban más tiempo para conciliar el sueño. Esto reducía el tiempo de sueño total.

"Esta encuesta es mucho mejor que las que permiten que los participantes calculen cuánto tiempo utilizan el teléfono", dijo Michael Gradisar, de la Facultad de Psicología de Flinders University, Adelaida, Australia.

"Me sorprendió que la gente use el teléfono una o dos horas por día. Pensaba que era mucho más".

Agregó que la TV, que también es una pantalla, aunque no interactiva, no tendría la misma relación con el sueño.

Marcus explicó que la luz azul de las pantallas de los smartphones inhiben la producción de melatonina, que está asociada con el sueño.

Aclaró que el estudio no prueba causalidad, ya que las personas con problemas para dormir pasarían más tiempo con el teléfono encendido porque no pueden dormir.