NUEVA YORK - Las estatinas están asociadas con una disminución del riesgo de desarrollar cáncer hepático, de acuerdo con un nuevo análisis de las estadísticas de Reino Unido.

"Esto sería especialmente importante para la población de riesgo porque padecen enfermedad hepática crónica o diabetes, ya que observamos que las estatinas están relacionadas con una disminución del riesgo que generan esos factores", dijo vía e-mail la doctora Katherine A. McGlynn, del Instituto Nacional del Cáncer, Bethesda, Maryland.

En Journal of the National Cancer Institute, su equipo publica que la mayoría de los estudios sobre este efecto protector proviene de las regiones con alta incidencia del cáncer hepático.

Los autores revisaron una base de datos poblacional de historias clínicas digitalizadas con información del 8,5 por ciento de la población de Reino Unido. El equipo detectó 1.195 personas con cáncer hepático primario diagnosticado entre 1988 y el 2011, y las comparó con un grupo control de 4.640 pacientes.

Tras analizar los datos los científicos hallaron que el uso de estatinas estuvo asociado con una reducción significativa del riesgo de padecer el cáncer (OR=0,55), sobre todo en los que aún consumían los fármacos (OR=0,53). Tener enfermedad hepática o la diabetes reforzaron esa tendencia (OR, respectivamente, 0,32 y 0,30).

Para los autores, las fortalezas del estudio incluyen "su realización en un país con cobertura universal de la salud, lo que reduce la posibilidad de sesgo por la falta de información sobre el nivel socioeconómico".

Los resultados "sugieren que las estatinas tendrían un efecto protector neto en la población de alto riesgo de padecer cáncer hepático, aun en condiciones de bajo riesgo".

El doctor Stig E. Bojesen, de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, indicó vía e-mail que "este es el estudio más grande de Europa oriental sobre el cáncer hepático y las estatinas" y que "los autores aclaran que los resultados no tendrían un efecto clínico inmediato porque el cáncer hepático en muy raro en esa región".

"Habría que identificar a la población de alto riesgo a priori de desarrollar cáncer hepático y realizar un ensayo clínico aleatorizado. Ese estudio podría detectar las debilidades de este y otros estudios observacionales. Los pacientes que utilizan estatinas por indicación médica suelen ser más cuidadosos con su salud que los que no lo hacen; y estos últimos son más propensos a desarrollar cáncer hepático", agregó Bojesen.

"Por lo tanto, los resultados de este estudio podrían atribuirse a factores confundentes, en lugar de la biología, y la única forma de comprobarlo es con un ensayo clínico, que, ahora, está más justificado que antes de (esta) publicación", afirmó Bojesen, quien realizó estudios en el mismo campo.