Los usuarios de las píldoras para aliviar la acidez estomacal conocidas como inhibidores de la bomba de protones (PPI, en inglés) serían más propensos a las infecciones intestinales que la población que evita esos medicamentos, de acuerdo con un estudio escocés.

Esas píldoras impiden que las células del recubrimiento interno del estómago produzcan demasiado ácido que pueda causar úlceras y síntomas de reflujo, como la acidez estomacal. Los autores analizaron información de 188.000 usuarios de esos medicamentos y de unas 377.000 personas que no usaban los PPI. A diferencia de estos, los primeros tenían más riesgo de padecer diarrea por la bacteria Clostridium difficile (1,4 veces más si estaban internados y 1,7 veces más fuera del hospital).

Los usuarios de los PPI también tenían 4,5 veces más riesgo de adquirir infecciones por Campylobacter, una forma común de intoxicación alimentaria, en el hospital y 3,7 veces más si no estaban internados. "Reducir el ácido estomacal, que es una barrera para las infecciones, eleva la posibilidad de adquirir una infección gastrointestinal", dijo el autor principal, doctor Thomas MacDonald, de la Universidad de Dundee, Escocia.

"El principal riesgo de los PPI son las infecciones gastrointestinales", explicó. Con su equipo analizó los resultados de los coprocultivos de los participantes realizados entre 1999 y el 2013. Hubo 22.705 "positivos" para infecciones bacterianas, incluidos 15.273 casos de C. difficile y 6.590 casos de Campylobacter, según publica el equipo en British Journal of Clinical Pharmacology.

El equipo también indagó la relación con la Salmonella, la Shigella y la Escherichia coli, pero no halló algún nexo entre los PPI y esas infecciones. Millones de personas en el mundo utilizan esos fármacos, que son de venta libre en Europa y Estados Unidos. Eso quiere decir que aún un leve aumento del riesgo de adquirir infecciones bacterianas afectaría a una gran cantidad de pacientes.