Cinco años después de una cirugía para adelgazar, los pacientes obesos podrían recuperan muchos kilos que habían perdido inicialmente, sugiere un nuevo estudio realizado en Israel.

Y aunque la cirugía sigue siendo más efectiva para una pérdida de peso duradera que alternativas como dietas y ejercicios, los resultados sugieren que aún queda mucho por aprender sobre qué pacientes serán los más beneficiados con la operación y qué estrategias prolongarían los resultados iniciales, dijo el doctor Andrei Keidar, autor principal del estudio.

"El primer año después de la cirugía suele ser un período de luna de miel que debería aprovecharse para adquirir nuevos hábitos y los que no lo hacen vuelven a engordar", sostuvo Keidar, investigador de la Universidad de Tel Aviv, en un correo electrónico.

"La cirugía no es una panacea; hay que evitar los malos hábitos alimenticios", agregó.

La Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo hay 1.900 millones de adultos con sobrepeso u obesidad, condición que aumenta el riesgo de desarrollar cardiopatías, diabetes, problemas articulares y ciertos tipos de cáncer.

Sólo en Estados Unidos, cada año se operan 180.000 personas, de acuerdo con la Sociedad Estadounidense de Cirugía Metabólica y Bariátrica (ASMBS, por su sigla en inglés). La cirugía más común es la gastrectomía en manga, que reduce el estómago al tamaño de una banana, seguida de la Roux en Y, que achica el estómago aún más.

El equipo de Keidar siguió a 443 pacientes obesos tratados con una gastrectomía en manga para determinar cuánto adelgazaban y si registraban mejorías en otras enfermedades asociadas, como la diabetes, la hipertensión y el colesterol alto.

Después de un año, los participantes que continuaban en el estudio habían perdido en promedio un 77 por ciento de su peso corporal, pero recuperaban su peso original a medida que pasaba el tiempo.

A los tres años, aún mantenían una pérdida de un 70 por ciento de su peso original, pero a los cinco años eso bajaba aun 56 por ciento.

Alrededor de la mitad de los pacientes con diabetes experimentaron una remisión completa de la enfermedad tras un año.

En esa recuperación, los pacientes también retrocedieron con el tiempo. La remisión se mantenía en el 38 por ciento de los casos a los tres años y en el 20 por ciento a los cinco años.

Los valores de colesterol LDL, o "malo", disminuyeron significativamente entre el primer y el tercer año, pero a los cinco años el cambio era tan pequeño, que podría haberse debido al azar.

El 46 por ciento de los hipertensos recuperó valores de presión normales al año, lo que se mantenía a los cinco años.

Una limitación del estudio es la alta tasa de abandono temprano, lo que no permitió contar con demasiados pacientes a los cinco años, según publica el equipo en JAMA Surgery.

"Aún hay brechas críticas en el conocimiento de los resultados de la cirugía bariátrica en el largo plazo (5 años o más)", dijo la doctora Anita Courcoulas, autora de un editorial sobre el estudio y jefa de cirugía bariátrica del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh.