El primer modelo de riesgo para el cáncer mamario diseñado específicamente para las hispanas se publicó el 20 de diciembre y, pronto, se incorporará a la Herramienta de Evaluación del Riesgo de Cáncer Mamario (BCRAT, por su sigla en inglés) del Instituto Nacional del Cáncer.

"Esperamos que esta nueva herramienta no solo sea más precisa para esa población, sino que también los médicos la utilicen para estimar e informar a sus pacientes hispanas su nivel de riesgo", dijo el autor principal, doctor Matthew Banegas, investigador del Centro para la Investigación en Salud de Kaiser Permanente, Portland, Oregon.

Los hispanos son casi el 17 por ciento de la población de Estados Unidos; dos tercios nacieron en ese país, según publica el equipo de Banegas en Journal of the National Cancer Institute.

El BCRAT es preciso para las caucásicas no hispanas, las afroamericanas, las isleñas del Pacífico y las asiáticas estadounidenses, pero subestima el riesgo en las hispanas.

El equipo utilizó los datos del Estudio sobre el Cáncer Mamario de la Bahía de San Francisco, el Registro Oncológico de California y el programa de Vigilancia, Epidemiología y Resultados del Instituto Nacional del Cáncer.

El análisis incluía a 533 pacientes estadounidenses y a 553 nacidas en el exterior, junto con un grupo control de 464 mujeres estadounidenses y 947 extranjeras.

Otros factores de riesgo utilizados en el modelo fueron la edad del primer embarazo a término, el resultado de la biopsia de un tumor mamario benigno, los antecedentes familiares de cáncer mamario y la edad al momento de la menarca (solo para las que habían nacido en el exterior).

Con los datos de la Iniciativa de Salud de las Mujeres sobre 6.220 hispanas posmenopáusicas, el equipo determinó que el modelo estaba calibrado para las hispanas nacidas en Estados Unidos, con una relación observado/esperado de 1,07, aunque el modelo parecía sobrestimar el riesgo para las hispanas nacidas en el exterior (relación O/E de 0,66). El área bajo la curva era 0,564 para las mujeres nacidas en Estados Unidos y 0,625 para las mujeres nacidas en el exterior.

Dado que el modelo surge de información de las residentes de California, el nuevo modelo será el adecuado para las hispanas del oeste de Estados Unidos, que en su mayoría son de ascendencia mexicana o centroamericana.

El estudio no contó con financiamiento externo.