Los padres deberían alimentar a los bebés con mantequilla de maní o purés con polvo de maní cuando tengan entre cuatro y seis meses, y, así, reducir las probabilidades de que desarrollen alergias que pongan en riesgo la vida, de acuerdo con las nuevas guías de Estados Unidos.

Para la mayoría de los bebés (niños sin eczema grave o alergias al huevo que aumenten el riesgo desarrollar alergia al maní), las nuevas guías del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas recomiendan incorporar alimentos con maní en cuanto los bebés pueden tolerar la comida sólida.

"En la mayoría de los casos, esa incorporación tiene que ser en casa", dijo el doctor Matthew Greenhawt, presidente de la Comisión de Alergias Alimentarias del Colegio Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología, y coautor de las guías. "Los menores de cuatro años no pueden consumir maní entero por el riesgo de ahogamiento", agregó Greenhawt.

Las nuevas guías se alejan de manera radical de las recomendaciones del 2000 contra la incorporación del maní antes de los tres años. En el 2008, la revisión de las guías habían sugerido no demorar la exposición a los alimentos más allá de los cuatro a seis meses, aunque sin precisiones sobre la incorporación del maní.

La alergia al maní es una de las principales causas de muerte por alergias alimentarias en Estados Unidos y las nuevas guías apuntan a modificar esas estadísticas al ayudar a los bebés a desarrollar el gusto temprano que contrarreste las posibilidades de padecer reacciones alérgicas graves.

A medida que los médicos y los padres se adapten a las nuevas guías, la exposición temprana debería ayudar significativamente a reducir el número de niños que desarrollan alergias graves.

De acuerdo con esas recomendaciones, la mayoría de los bebés deben comenzar a probar el maní en el hogar. En el caso de los bebés con eczema grave o alergias al huevo, primero hay que consultar a un especialista en alergias, que le podrá hacer una prueba para anticipar el riesgo y, si es necesario, exponer a los bebés al maní en el consultorio.

Estas precauciones son para los bebés con eczema grave que no responden al tratamiento con cremas humectantes, con corticosteroides o ungüentos, no para los bebés con prurito ocasional.

Las guías coinciden con los resultados publicados en febrero del 2015 que habían demostrado que el consumo habitual de maní desde la infancia y hasta los cinco años reducía un 81 por ciento el riesgo de desarrollar alergia al maní en los bebés con eczema grave, alergia al huevo o ambos.

Las guías se publicaron simultáneamente en varias revistas, incluidas Annals of Allergy, Asthma and Immunology.