Esperar por lo menos tres minutos para bloquear el cordón umbilical después del parto está asociado con una disminución del riesgo de anemia en los recién nacidos, según un estudio realizado en Nepal.

Los niños con anemia y deficiencia de hierro tendrían una alteración del desarrollo del sistema nervioso que afecta las capacidades cognitivas y motrices, y la conducta. El tratamiento incluye el consumo de alimentos y suplementos con hierro extra.

Estudios previos habían sugerido que el bloqueo del cordón podía reducir las posibilidades de deficiencia de hierro en los bebés, al transferirles sangre rica en hierro proveniente de la placenta.

Un equipo analizó datos de 540 bebés en los que, al azar, se había utilizado el bloqueo a los 3 minutos o más del nacimiento (demorado) o en el primer minuto de vida (temprano).

A los ocho meses, el bloqueo demorado había reducido un 11 por ciento el riesgo de los bebés de desarrollar anemia y un 42 por ciento el de padecer deficiencia de hierro, comparado con la técnica temprana, publica el equipo en JAMA Pediatrics.

"Si el bloqueo es temprano, el bebé no recibe su sangre que aún está en la placenta", dijo la autora principal, doctora Ola Andersson, investigadora especializada en pediatría de la Universidad de Uppsala, en Suecia.

"Esa sangre extra podría proteger al bebé de la anemia y la deficiencia de hierro en el primer año de vida", agregó.

La deficiencia de hierro es el trastorno más común, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre todo en los países en desarrollo. También es la única deficiencia nutricional generalizada en los países industrializados.

Unas 2.000 millones de personas en el mundo son anémicas, sobre todo por deficiencia de hierro. En el mundo en desarrollo, el riesgo está combinado con distintas infecciones que produce la deficiencia de hierro, como malaria, VIH y anquilostomiasis.

Para Andersson, habría que modificar las guías clínicas para demorar el bloqueo del cordón umbilical en más bebés.

La OMS recomienda esperar por lo menos un minuto para hacerlo, mientras que el Congreso Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos aconseja retrasarlo entre 30 y 60 segundos.

En el estudio, el bloqueo demorado se hizo no antes de los 192 segundos del parto y el clampeo temprano, no más allá de los 32 segundos.

En un subgrupo de 400 bebés controlados a los ocho meses, el 73 por ciento del grupo en el que se había utilizado el bloqueo demorado tenía anemia, comparado con el 82 por ciento del otro grupo. Al año, el control de 344 bebés mostró que la anemia no era tan frecuente tras el bloqueo demorado.

A pesar de las limitaciones del estudio, el uso generalizado de esta intervención se podría traducir en 5 millones menos de bebés con anemia a los ocho meses de vida. El mayor beneficio se vería en el sur de Asia y en África subsahariana, donde la prevalencia es más alta.