Las personas deberían probar opciones no farmacológicas, como el masaje o el estiramiento, en la mayoría de casos de dolor de espalda baja crónico antes de tomar píldoras de venta libre o con receta, de acuerdo con nuevas guías clínicas.

Si el dolor es reciente, las guías aconsejan aplicar calor, masajes, acupuntura o manipulación vertebral. Si los pacientes desean usar un fármaco, deberían tomar antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno, o relajantes musculares con receta médica. El acetaminofeno y los esteroides no están recomendados para aliviar ese dolor.

Pero si el padecimiento es crónico (más de 12 semanas), el Colegio Estadounidense de Médicos (ACP, por su sigla en inglés) aconseja no automedicarse.

Las guías rigen para el dolor de espalda baja que no se irradia a otras partes del cuerpo, como las piernas, según explicó el presidente del ACP, Nitin Damle, de la Escuela Alpert de Medicina, Brown University, Providence, Rhode Island.

Los pacientes con dolor de espalda baja que se extiende a otras áreas del cuerpo demandan una evaluación.

Este dolor es uno de los motivos más comunes de consulta médica en Estados Unidos anualmente, según publica el ACP en Annals of Internal Medicine. Un cuarto de los adultos estadounidenses ha padecido este dolor por lo menos una vez en los últimos tres meses.

Las guías surgen de una revisión de estudios sobre el uso de terapias farmacológicas y no farmacológicas para aliviar el dolor. La revisión no tuvo en cuenta las cremas o las inyecciones.

El ACP recomienda que las personas con dolor de espalda baja crónico prueben opciones no farmacológicas, como el ejercicio, la acupuntura, el mindfulness, el tai chi, el yoga, el biofeedback, la terapia cognitivo conductual o la manipulación vertebral.

Si esos métodos no funcionan, las guías aconsejan pasar a los AINE o el analgésico duloxetina (Cymbalta) o tramadol (Ultram). Los opioides deberían ser el último recurso; los médicos deberían recetarlos sólo después de conversar sobre los riesgos y los beneficios con los pacientes.

Las nuevas recomendaciones son muy razonables, según opinó el doctor Joel Press, jefe de pediatría del Hospital de Cirugía Especial, Nueva York. "Todo lo que se puede hacer con terapias no farmacológicas para poder moverse más rápido será mucho más efectivo en el largo plazo", dijo Press, que no participó de las guías.