Instalar en los automóviles nuevos dispositivos para evitar que los conductores alcoholizados pongan en marcha el motor podría prevenir el 85 por ciento de las muertes por incidentes viales atribuidos al alcohol en las calles de Estados Unidos.

Esto salvaría decenas de miles de vidas y generaría ahorros por miles de millones de dólares en la atención de lesiones, según demuestra un nuevo estudio.

En los 15 años que demoraría sacar de las calles los autos sin el dispositivo de bloqueo de arranque, los sistemas detectores de sobriedad de los nuevos vehículos evitarán 59.000 muertes en choques, más de 1,25 millones de lesiones no fatales y el gasto de 340.000 millones de dólares en atención médica, según publican los autores en American Journal of Public Health.

"Estos sistemas de bloqueo ya se utilizan en 50 estados para decidir una sentencia judicial o como una condición para recuperar la licencia de conducir después de un test de alcoholemia positivo", dijo el autor principal, doctor Patrick Carter, de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor.

"Pero eso solo funciona cuando la policía atrapa al conductor alcoholizado y no permite detectar a los que optan por conducir sin licencia para evitar la instalación del sistema de bloqueo", agregó.

Comentó que la mayoría de los conductores alcoholizados realizan unos 80 viajes antes de que el sistema los detecte.

"Si tomamos la decisión de que todos los automóviles nuevos incorporen el sistema de bloqueo del arranque de manera cómoda para el conductor, sin tiempo ni esfuerzo, podríamos reducir rápidamente las muertes y las lesiones sin tener que confiar este esfuerzo solamente a la policía", destacó.

El equipo de Carter analizó los registros de siniestros viales y mortalidad de Estados Unidos para determinar la cantidad de conductores alcoholizados habían participado en esos hechos.

Luego, estimó cuántos de esos incidentes podrían evitarse si los automóviles nuevos tuvieran incorporado el dispositivo de bloqueo de arranque y la cantidad de muertes y lesiones que podrían prevenirse en el primer año de ventas de esos vehículos.

Los autores tuvieron en cuenta que el mercado demoraría 15 años en reemplazar los modelos antiguos.

Y, en ese período, el equipo detectó que el dispositivo reduciría en unos 343.000 millones de dólares los costos derivados de las muertes y las lesiones en el tránsito asociadas con el consumo de alcohol. Instalar el dispositivo en un auto nuevo cuesta 400 dólares y tiene un 100 por ciento de precisión, por lo que la inversión se recuperaría en tres años.

"La tecnología es bastante sólida y cuando se implemente en el nivel poblacional, su costo será insignificante para el valor del automóvil", dijo Jacob Nelson, director de investigación y promoción de la seguridad vial de AAA, y que no participó del estudio. La generalización de su uso dependerá de que sea un test rápido, confiable y cómodo para el conductor.

La herramienta para lograrlo aún se está desarrollando y estará lista para su aplicación dentro de cinco u ocho años, explicó el doctor Bud Zaouk, que participa del desarrollo de esta tecnología conocida como sistema de detección de alcohol en el conductor.

El sistema evita que el conductor arranque el motor si tiene 0,08 o más de alcohol en sangre, que es el límite legal en los 50 estados. Podría configurarse en cero para los conductores menores de edad.