Los pacientes con un bypass gástrico pueden controlar mejor la diabetes tipo 2 luego de dos años de la cirugía que los pacientes diabéticos sin operar, aunque con un aumento del riesgo de infecciones y fracturas, según un estudio internacional.

"Algunos médicos opinaban que el bypass gástrico podría curar la diabetes, pero eso no sucedió en la mayoría de nuestros pacientes", dijo el coautor, doctor Charles J. Billington, de la División de Endocrinología y Diabetes de University of Minnesota, Minneapolis.

"Además, no esperábamos semejante nivel de complicaciones en pacientes con bypass", agregó. "El bypass gástrico ahora parece tener menos aspectos positivos y más aspectos negativos que lo que se creía previamente".

Los resultados surgen de los dos años que lleva el Estudio sobre la Cirugía para la Diabetes.

En el período 2008-2011, un equipo reunió a 120 pacientes obesos, de entre 30 y 67 años, con diabetes tipo 2 atendidos en tres hospitales universitarios de Estados Unidos y uno de Taiwán.

Al azar, los dividieron en dos grupos tratados con dos enfoques: estilo de vida y manejo clínico de la diabetes o estilo de vida y manejo clínico con bypass gástrico.

El primero se reunió de manera regular con un nutricionista o una enfermera, aprendió a pesarse, a registrar las comidas diarias y aumentar el ejercicio hasta hacer 325 minutos de actividad física, como caminar, por semana.

El grupo también se reunió con un endocrinólogo y utilizó fármacos para controlar la glucosa en sangre y la presión si era necesario.

El segundo grupo accedió a los mismos recursos, además del bypass gástrico.

Dos años después de la cirugía, 24 pacientes tratados con la cirugía lograron reducir los valores de HbA1c, un marcador de control de la glucosa en sangre en el tiempo, y del colesterol LDL o "malo" y la presión, lo que es un signo de una mejoría del control de la diabetes.

En el otro grupo (control), apenas ocho pacientes alcanzaron las mismas metas.

También hubo ocho infecciones en el grupo tratado con el bypass gástrico y cuatro en el grupo control, mientras que en el primero hubo siete caídas graves con cinco fracturas y en el segundo hubo tres caídas graves con una fractura, publicó el equipo en The Lancet Diabetes and Endocrinology.

Todas las fracturas fueron en mujeres.

El grupo tratado con el bypass también registró más deficiencias nutricionales de hierro, calcio y vitamina D que el grupo control.

"Pienso que las deficiencias nutricionales son aún mayores en la práctica general", dijo Markku Peltonen, del Instituto Nacional de Salud y Bienestar, Helsinki, Finlandia, y autor de un editorial sobre el estudio.

Para Billington, el bypass gástrico reduce la resistencia ósea porque disminuye la absorción del calcio de los alimentos.

"Hay que ajustar las dosis de suplementos para que sean suficientes", aclaró. Aseguró que su uso adecuado, con control médico regular, y la actividad física reducen el riesgo de padecer complicaciones.