Las mujeres postmenopáusicas que tienen que cumplir una meta semanal de ejercicio hacen más actividad física con un monitor Fitbit que con el podómetro tradicional.

El monitor, que se puede colocar en la ropa o utilizar como un reloj, registra la actividad física diaria, la envía a Internet y la reproduce a través de gráficos fáciles de utilizar para los usuarios.

"Proporciona mucha más información detallada y la persona se compromete más que con el contador de pasos tradicional", dijo la autora principal, Lisa A. Cadmus-Bertram, de University of Wisconsin-Madison.

Esto, según agregó, respalda la noción de que los monitores portátiles son dispositivos cómodos y útiles, por lo menos para la población femenina con estudios universitarios representada en la muestra.

En el  American Journal of Preventive Medicine, el equipo de Cadmus-Bertram reunió a 51 mujeres postmenopáusicas con sobrepeso para participar de un automonitoreo de la actividad física durante cuatro semanas.

El objetivo era caminar 10.000 pasos diarios y hacer 150 minutos semanales de actividad física moderada a intensa, que es la "dosis" mínima semanal de ejercicio aeróbico (caminata rápida) con ejercicios musculares dos veces por semana o más que recomiendan los CDC.

La mitad utilizó un monitor One, de Fitbit, y aprendió a utilizarlo; al mes, recibió un llamado de control. La otra mitad utilizó un podómetro tradicional (grupo control). Pero todas las participantes utilizaron un acelerómetro en la cadera durante el estudio para obtener un registro uniforme de los movimientos de ambos grupos.

Antes del estudio, las mujeres registraban 33 minutos semanales de actividad física moderada a intense en intervalos de 10 minutos o más y daban casi 6.000 pasos por semana.

Las usuarias del Fitbit aumentaron ese registro semanal a 38 minutos, con unos 789 pasos más, mientras que el grupo control no modificó sus registros de manera estadísticamente significativa. Hasta las usuarias del Fitbit no alcanzaron la meta de 150 minutos por semana, aunque la autora consideró que eso no debería ser un resultado desalentador en este estudio preliminar.

Actualmente, existen otros monitores en el mercado, como Up (Jawbone), Vivoactive (Garmin) y la nueva generación de Fitbit. Cuando Cadmus-Bertram propuso su estudio en el 2011 había menos opciones, de modo que usó el modelo One de Fitbit, que cuesta unos 100 dólares. Los podómetros más simples no superan los 20 dólares.