Los bebés que nacen antes de los dos años posteriores a que sus madres se hicieran una cirugía para adelgazar estarían expuestos a un mayor riesgo de complicaciones que los que nacieron en un intervalo mayor, de acuerdo con un nuevo estudio.

"Los riesgos para el bebé son más altos en los tres primeros años después de una cirugía y disminuyen con el tiempo", dijo el autor principal, doctor Brodie Parent, de University of Washington, Seattle.

"Eso sugiere que las mujeres deberían esperar por lo menos tres años para concebir después de una operación", agregó.

La Organización Mundial de la Salud calcula que 1.900 millones de adultos tienen sobrepeso u obesidad. Además del impacto en la fertilidad, la obesidad también eleva el riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes, enfermedades articulares y ciertos cánceres.

El equipo analizó los certificados de nacimiento y las historias clínicas relacionadas con 1.859 mujeres y sus bebés, además de los mismos informes de otras 8.437 mujeres con características similares, pero que no habían tenido una operación (grupo control). Todos los registros eran del estado de Washington y se habían recopilado entre 1980 y el 2013.

Los bebés de las mujeres que hacía poco tiempo se habían realizado una cirugía bariátrica eran un 57 por ciento más propensos que los bebés del grupo control a ser prematuros, un 25 por ciento más propensos a quedar internados en la unidad de terapia intensiva neonatal (UTIN) y un 93 por ciento más propensos a nacer con bajo peso para la edad gestacional, según publica el equipo en JAMA Surgery.

El tiempo explicó por lo menos en parte esos riesgos extras. Los bebés que habían nacido antes de que pasaran dos años de la cirugía materna eran un 50 por ciento más propensos a ser prematuros, pequeños para la edad gestacional o pasar más tiempo en una UTIN que los bebés que habían nacido por lo menos cuatro años después de la intervención materna.

El estudio también deja una pregunta clave sin respuesta: si los hijos de las mujeres obesas operadas tienen más o menos riesgo de sufrir complicaciones que si sus madres no se operaran, según publica en un editorial el doctor Aaron Dawes, de la Escuela de Medicina David Geffen de University of California, Los Angeles.