WASHINGTON - El cuerpo humano está lleno de bacterias y estos microbios cumplen varias tareas beneficiosas, como construir el sistema inmunológico y ayudar en la digestión. Pero la dieta moderna, los antibióticos y la higiene parecen estar reduciendo el nivel de microbios que habitan nuestro organismo.

Un estudio publicado el viernes sobre microbios en los intestinos, boca y piel en personas de una tribu pequeña y aislada en la selva del sur de Venezuela muestra cuánto podría alterar la vida moderna a las bacterias corporales de los seres humanos.

La tribu Yanomami, aislada del mundo exterior hasta el 2009, posee la más diversa colección de bacteria jamás hallada en personas, incluso algunas nunca detectadas antes en seres humanos, dijeron científicos cuya investigación aparece en la publicación especializada Science Advances.

A los investigadores les sorprendió hallar que los microbios de los Yanomami albergaban genes resistentes a los antibióticos, incluyendo aquellos resistentes a los antibióticos fabricados por el hombre, considerando que nunca estuvieron expuestos a medicamentos comerciales.

Cada persona tiene billones de microbios, en su conjunto llamado microbiota, que viven prácticamente en cada parte del cuerpo. Contribuyen a funciones esenciales de la salud humana como el desarrollo del sistema inmunológico, el procesamiento de los alimentos y poder enfrentar patógenos invasores.

"Nuestro estudio sugiere que la microbiota humana premoderna estaba compuesta de una mayor diversidad de bacteria y una mayor diversidad de funciones bacteriales cuando se compara con poblaciones afectadas por prácticas modernas, como alimentos procesados y antibióticos", dijo el profesor de patología e inmunología Gautam Dantas de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos.

Un descenso de la diversidad de microbiota podría estar relacionado con el aumento en las décadas pasadas de enfermedades inmunológicas y metabólicas como el asma, alergias, diabetes y obesidad, comentó Maria Dominguez-Bello, profesora de medicina en el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York.

Los investigadores analizaron muestras microbianas de 34 de los 54 pobladores Yanomami. Fueron comparadas con un grupo de estadounidenses, con las de otro pueblo indígena del Amazonas venezolano, los Guahibo, y residentes del área rural de Malawi, en el sur de África.

El estudio halló que los Yanomami tenían dos veces el número de variedades de microbios que los sujetos estadounidenses y 30 a 40 por ciento más diversidad que los malauíes y los Guahibo.

Algunas de las bacterias halladas en los Yanomami pero no en los otros grupos generan efectos beneficiosos como la protección contra cálculos renales.

Los Yanomami son recolectores y cazadores seminómades que viven en una remota región montañosa.

"Realmente es una oportunidad única contactar comunidades con este estilo de vida antiguo", dijo Oscar Noya, investigador del Centro Amazónico de Investigación y Control de Enfermedades Tropicales en Venezuela que visitó a la tribu.