Un estudio demuestra que la información sobre los beneficios y los efectos adversos que experimentan las personas al utilizar un nuevo fármaco oncológico rara vez aparecen en la etiqueta de los medicamentos, aunque sería muy útil para pacientes y médicos.

Los fármacos de venta bajo receta en Estados Unidos incluyen información sobre la acción del producto, la posología, los resultados de los ensayos clínicos y, a veces, resultados que aportan los pacientes durante esos estudios.

"Esos datos describen la experiencia de los pacientes y nos permiten comprender cómo influirá el producto en las sensaciones y las funciones", dijo la autora Carla DeMuro, directora de investigación sobre Resultados Informados por los Pacientes de RTI Health Solutions, en Research Triangle, Carolina del Norte.

Su equipo revisó las etiquetas de todos los fármacos oncológicos nuevos en Estados Unidos entre enero del 2010 y diciembre del 2014. En cinco años, la Administración de Alimentos y Medicamentos del país (FDA, por su sigla en inglés) aprobó 160 productos, de los cuales 40 eran oncológicos.

Sólo tres (el 7,5 por ciento) incluían información de los efectos en los pacientes, comparado con el 24 por ciento de todos los medicamentos que había aprobado la FDA en el período 2006-2010, según una revisión de la propia agencia federal.

El equipo observó, además, que los fármacos oncológicos aprobados en los cinco años de estudio tendían a ser drogas huérfanas, es decir, desarrolladas para enfermedades poco frecuentes, y a ser las primeras en su clase, según publica en Journal of Clinical Oncology.

La FDA concedió en la mayoría de los casos el procedimiento rápido o prioritario para la aprobación. Esta es una posibilidad para los medicamentos diseñados para enfermedades graves sin tratamientos disponibles.

Los estudios sobre 13 fármacos oncológicos (un tercio) habían incluido las experiencias de los pacientes durante la investigación clínica, pero los productos no lo incluían en sus etiquetas.

"Cuando esto sucede, contamos con un escenario incompleto del impacto que tendrá un producto en la vida de los pacientes", dijo el doctor Ethan Basch, director del Programa de Investigación de los Resultados Oncológicos de UNC en Chapel Hill, Carolina del Norte.

"Los futuros pacientes también recibirían información sobre cómo otros pacientes se sintieron durante el tratamiento como para tomar una decisión informada de su tratamiento", agregó Basch, que no participó del estudio.