LONDRES - Reguladores europeos dieron el visto bueno para la primera vacuna mundial contra la malaria y la recomendaron como segura y eficaz para su uso en bebés africanos que están en riesgo de contraer la enfermedad.

La vacuna, llamada RTS,S o Mosquirix y desarrollada por la farmacéutica británica GlaxoSmithKline en asociación con la Iniciativa Vacuna contra la Malaria PATH, será la primera con licencia mundial contra una enfermedad parasitaria y podría ayudar a prevenir millones de casos de malaria en los países que la usen.

La inyección aún afronta obstáculos antes de su despliegue en África, incluida la aprobación de gobiernos y otros financiadores que deben decidir si merece la pena usarla dado que solo ofrece protección parcial.

Mosquirix, financiada también por la Fundación Bill & Melinda Gates, será evaluada ahora por la Organización Mundial de la Salud, que ha prometido dar su opinión antes de fines de año sobre cuándo y dónde podría usarse.

La malaria es transmitida por mosquitos e infecta aproximadamente a 200 millones de personas al año y en 2013 provocó la muerte de unas 584.000 personas, la gran mayoría de ellas en el África subsahariana.

Más del 80 por ciento de las muertes por malaria se dan en niños menores de cinco años.

Expertos mundiales en sanidad llevan tiempo esperando que los científicos puedan desarrollar una vacuna eficaz contra esta enfermedad, y los investigadores de GSK han trabajado en RTS,S durante 30 años.

Las esperanzas de que Mosquirix fuera la respuesta final contra la malaria sufrieron un revés cuando en 2011 y 2012 las pruebas mostraron que reducía los episodios de la enfermedad en niños de 6-12 semanas en sólo un 27 por ciento, y en un 46 por ciento en niños entre 5 y 17 meses.