Un estudio preliminar demuestra que la hormona oxitocina inhalable mejora el contacto visual en los varones con autismo, pero los especialistas advierten que se trata de un experimento con varias limitaciones y que la sustancia aún no debería convertirse en un tratamiento para el autismo.

A la oxitocina se la considera "la hormona del amor" y, antes, "la molécula moral". El organismo la libera naturalmente durante las relaciones sexuales y la lactancia. La persona se volvería por lo tanto más sociable, si no más amorosa.

Un equipo del Centro de Investigación del Autismo de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, y otras instituciones europeas comparó a un grupo de 32 hombres con un trastorno del espectro autista (TEA) o síndrome de Asperger con otro grupo de 34 hombres saludables de la misma edad y el mismo coeficiente intelectual.

Cada participante compartió dos videollamadas con una investigadora. Los hombres inhalaron oxitocina antes de una comunicación y utilizaron un spray placebo antes de la segunda videollamada.

El programa utilizado incluía un sistema de seguimiento ocular, que registró las veces que los participantes miraban los ojos, la boca y otras partes de la cara de la investigadora, que durante cinco minutos les preguntó cómo estaban, cómo se sentían con el spray, si les gustaba participar en el estudio o cuestiones similares.

Con el placebo, los varones autistas miraron menos a los ojos, y por menos tiempo, que los hombres sin autismo.

Con la oxitocina, la cantidad de veces que los participantes con autismo miraron a los ojos a la entrevistadora creció de 0,59 por segundo a más de 0,7 por segundo, mientras que en el grupo control aumentó de 0,83 a casi 0,9 por segundo, según publica el equipo en Translational Psychiatry.

El doctor Lawrence Scahill, director de ensayos clínicos del Centro de Autismo Marcus de Emory University, Atlanta, y que no participó del estudio, indicó vía e-mail: "Es un paso hacia adelante, pero no deberíamos sobreinterpretar los resultados. Como señalan los autores, los resultados (sobre la oxitocina) en el TEA son inconsistentes".

Explicó que la videollamada no es una interacción natural y señaló que los participantes con autismo "de alto funcionamiento", sin tratamiento farmacológico durante por lo menos un año.

Tobias Grossman, psicólogo del desarrollo especializado en procesos cerebrales relacionados con la interacción social de University of Virginia, consideró que los resultados refuerzan la evidencia de que la oxitocina mejora la atención visual.

"Pero se desconoce si el aumento del contacto visual mejora en realidad la interacción social", dijo Grossman, que no participó del estudio.

Recordó que la pérdida de contacto visual es uno de los principales signos de alerta del autismo en los niños pequeños, ya entre los dos y los seis meses.

Grossman y Scahill coincidieron en que los resultados no prueban la utilidad terapéutica de la oxitocina en los niños con autismo.