LONDRES- La esperanza de vida en el planeta ha crecido en más de seis años desde 1990 gracias al descenso del índice de mortalidad por cáncer y cardiopatías en los países ricos y una mejor supervivencia a la diarrea, la tuberculosis y la malaria en las naciones pobres.


Según los últimos datos, mientras que en 1990 la esperanza de vida mundial al nacer era de 65,3 años, para el 2013 subió a 71,5 años.

En un análisis sobre la Carga Mundial de Enfermedades (GBD, por su sigla en inglés), los investigadores sanitarios dijeron que, aunque la esperanza de vida está creciendo prácticamente en todo el mundo, una excepción notable es el África subsahariana, donde las muertes por VIH/sida han restado unos cinco años de la expectativa de vida desde 1990.

"El avance que estamos viendo frente a una serie de enfermedades y dolencias es bueno, incluso notable, pero podemos y debemos hacerlo mejor", dijo Christopher Murray, profesor de salud global en la Universidad de Washington en Estados Unidos, quien encabezó el estudio publicado en la revista médica The Lancet.

Murray dijo que el fuerte incremento en las acciones colectivas y en la financiación aportada para combatir dolencias infecciosas potencialmente mortales, como la diarrea, el sarampión, la tuberculosis, el VIH y la malaria, han tenido un impacto real, reduciendo el índice de muertes y ampliando la expectativa de vida.

Pero añadió que algunas enfermedades crónicas importantes han sido descuidadas y que están creciendo como amenazas para la vida, particularmente la cirrosis, la diabetes y las dolencias renales.