Una comida de un restaurante típico de Estados Unidos aporta suficientes calorías para cubrir dos o más comidas saludables y eso no solo ocurre en los restaurantes de comida rápida o de grandes cadenas, según indica un nuevo estudio.

La ley federal que se aplicará a fin de año no obliga a los restaurantes y las cadenas con menos de 20 locales a informar las calorías, pero los autores opinan que eso no significa que sus platos sean más saludables para la circunferencia de cintura.

Observaron que las comidas de los restaurantes independientes aportaban unas 1.200 calorías cada una, más de la mitad de las necesidades diarias para la mayoría de las mujeres y el 44 por ciento de las calorías que necesita ingerir un hombre.

"Los restaurantes de comida rápida son el blanco de todas las críticas, pero como este estudio demuestra las cadenas de restaurantes pequeñas y los restaurantes independientes que no difunden la información calórica son igualmente dañinos cuando se trata de porciones abundantes", dijo la autora principal, Susan Roberts, investigadora de Tufts University, Boston.

En el período 2011-2014, su equipo reunió y analizó información de 420 comidas de restaurantes de tres ciudades de Estados Unidos elegidos al azar: Boston, San Francisco y Little Rock, Arkansas. Comparó los resultados con los de 56 comidas de restaurantes de grandes cadenas de las mismas ciudades.

El 92 por ciento de las comidas contenía más de 570 calorías, lo que los autores consideraron el aporte calórico de referencia para una sola comida de una mujer que necesite unas 2.000 calorías por día para mantener el peso.

Algunas recetas eran más calóricas que otras. Las comidas estadounidenses, chinas e italianas aportaban unas 1.500 calorías, mientras que las comidas griegas, japonesas y tailandesas incluían 900-1.100 calorías.

Al comparar los mismos platos entre los distintos tipos de restaurantes, las versiones de las grandes cadenas aportaban unas 68 calorías menos que las versiones de los locales independientes, según publica el equipo en Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics.

Con estos resultados, Roberts propuso que las leyes obliguen a los restaurantes a que los platos tengan precios por porción.