La cantidad y la calidad de los contenidos de los medios que consumen los niños y los adolescentes deberían cambiar con la edad, de acuerdo con las nuevas guías de la Academia Estadounidense de Pediatría.

Los especialistas aseguran que los padres deberían supervisar ese consumo y educar a sus hijos sobre cómo utilizar los medios adecuadamente.

"El mensaje es que los padres tienen un papel importante, ya que son la guía y los mentores de sus hijos en cuanto a la importancia de la tecnología", dijo la doctora Jenny Radesky, que dirigió la redacción de las nuevas guías pediátricas.

"Para que los niños crezcan con un concepto saludable de las herramientas digitales y cómo usarlas de manera efectiva, creativa y adecuada, los adultos debemos enseñárselo, ya sea explícita como implícitamente desde el comienzo", agregó Radesky, del Hospital de Niños C.S. Mott, University of Michigan, Ann Arbor.

Las nuevas guías recomiendan que los niños no utilicen los medios, excepto la videoconferencia, antes de los 18-24 meses de edad. Luego, podrían empezar a utilizarlos, si los contenidos son de alta calidad. Además, los niños pequeños no deberían estar solos durante el consumo de contenidos de medios digitales o la TV.

No hay evidencia de que el uso de esos medios beneficie a los bebés, pero sí de la relación con los problemas de sueño, obesidad y trastornos del desarrollo, según indicó Radesky.

En cuanto a cómo elegir contenidos de calidad, la especialista dijo que los padres deberían confiar en su instinto y prestar atención a cómo los hijos responden a los programas y las aplicaciones.

Aconsejó utilizar Common Sense Media (www.commonsensemedia.org) como guía para aprender a utilizar la tecnología en familia y Sesame Workshop (www.sesameworkshop.org) para saber cómo evaluar los contenidos.

En la edad preescolar, las guías aconsejan reducir la exposición a las pantallas a una hora por día, con contenidos de alta calidad.

Las nuevas recomendaciones se publicaron en Pediatrics junto con la inauguración de la conferencia anual de la Academia Estadounidense de Pediatría, San Francisco.