Un estudio  realizado en China sugiere que los problemas para dormir, en especial para conciliar el sueño, estarían asociados con el aumento de la presión.

Este es el primer estudio que demuestra que ciertas personas con insomnio están expuestas a un alto riesgo de padecer hipertensión, según señalaron a través de un comunicado los autores, Xiangdong Tang, de la Universidad Sichuan, China, y Alexandros N. Vgontzas, de la Facultad de Medicina de Penn State University.

Aseguran que el insomnio con excitación diurna eleva la secreción crónica de las hormonas del estrés, como el cortisol, que favorece la hipertensión.

El equipo estudió a 300 adultos, incluidos más de 200 con insomnio crónico que no habían podido dormir bien durante por lo menos seis meses. Todos pasaron una noche en el Centro de Medicina del Sueño del Hospital de China Occidental. Al día siguiente, se les realizó una prueba de somnolencia/excitación diurna.

A la noche, durmieron como lo harían normalmente en habitaciones con sonido, iluminación y temperatura controlados. Al día siguiente, tuvieron cuatro oportunidades para dormir una siesta de 20 minutos. El equipo les evaluó la "latencia del sueño", es decir, el tiempo que demoraban en conciliar el sueño, si podían hacerlo. Además, les controló la presión a la noche y a la mañana.

Los participantes sin dificultades para dormir no eran más propensos a ser hipertensos aunque demoraran más tiempo en quedarse dormidos en la siesta.

Los insomnes crónicos que más demoraban en conciliar el sueño en una siesta eran más propensos que el resto a ser hipertensos, aun tras considerar la edad, el género, el peso, la altura, la diabetes y el consumo de alcohol, tabaco y cafeína.

Los participantes con insomnio tardaban más de 14 minutos en quedarse dormidos de día y eran tres veces más propensos que aquellos sin problemas para dormir a tener valores de presión elevados o que les diagnosticaran hipertensión, según publica el equipo en Hypertension.

Eso no ocurrió en el grupo que demoraba menos de 14 minutos en quedarse dormido, sin importar si tenían o no insomnio. La mitad de los participantes con insomnio y un tercio de aquellos sin insomnio demoraban más de 14 minutos en conciliar el sueño durante el día.

Los autores recomendaron que las personas con dificultad para dormir les pidan a sus médicos que les tomen la presión.

"Las personas con insomnio que duermen poco de noche o están híper alertas durante el día tienen alto riesgo de padecer hipertensión –escribieron–, como ocurre con las personas con otros factores de riesgo, como la obesidad, los lípidos elevados, el tabaquismo, entre otros".

La Comisión Especial de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF, por su nombre en inglés) recomienda hacer estudios de hipertensión anualmente en todos los mayores de 18 años, sin importar los patrones de sueño, según explicó vía e-mail el director de la USPSTF, doctor Michael LeFevre, quien agregó que ese control tiene bajo riesgo.

"Aun así, muchas personas con presión alta (en el consultorio) no poseen valores elevados sostenidos fuera del consultorio. Fundamentar el diagnóstico de la hipertensión solo en los valores obtenidos en el consultorio podría inducir el uso de tratamientos innecesarios", dijo el experto.