El consumo de cápsulas de arándano rojo durante un año no logró prevenir las infecciones urinarias (IU) en adultas mayores de hogares de cuidados especiales, de acuerdo con un estudio realizado en Estados Unidos.

Los autores aseguran que las usuarias sufrieron tantas IU y tenían tantos valores de factores promotores de infección en la orina como las usuarias de placebo.

"Esto refuerza lo que muchos otros estudios habían revelado", dijo la autora principal, doctora Manisha Juthani-Mehta, de la Escuela de Medicina de Yale, en New Haven, Connecticut.

Estudios previos sobre el uso del arándano rojo, en jugo o cápsulas, habían sido contradictorios. Una revisión sistemática analizó la evidencia que en el 2012 publicó Cochrane Collaboration, una organización internacional que evalúa y revisa la investigación médica.

La conclusión fue que "no se puede recomendar el jugo de arándanos rojos para prevenir las IU".

Antes, existía la noción de que comer o beber jugo de arándanos rojos elevaba la acidez de la orina y prevenía las IU. También se especuló que una sustancia de esos frutos, la proantocianidina, evitaba que las bacterias se pegaran a la pared de la vejiga.

Ahora, al azar, los autores les pidieron a 185 mujeres de unos 65 años de 21 hogares de cuidados especiales cerca de Yale que tomaran una cápsula por día. Recibieron dos cápsulas con extracto de arándano, incluidos 72 mg de proantocianidina, lo que equivale a beber 590 cm3 de jugo, o una píldora placebo.

Al inicio del estudio, un tercio de las mujeres obtuvo un resultado positivo en los análisis de orina para detectar bacterias y glóbulos blancos, lo que no significa que las mujeres tuvieran una IU, sino que podrían desarrollar una infección.

Los autores registraron información de un año de 147 mujeres. El resto murió, se retiró del estudio o recibió el alta en el hogar donde estaba internada.

No hubo diferencia entre las usuarias de las cápsulas de arándano rojo y placebo en la proporción de portadoras de bacterias y glóbulos blancos en orina al final del estudio, ni en la cantidad de participantes con síntomas de IU, que murió, tuvo que ir a un hospital o utilizó antibióticos.

Los resultados se publicaron en JAMA junto con la presentación en la conferencia IDWeek, en Nueva Orleans.