Las mujeres deberían poder acceder a anticonceptivos de acción prolongada, como el DIU, antes de abandonar el hospital con un recién nacido en brazos, según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos.

Esta es la primera vez que la entidad recomienda explícitamente que las mujeres puedan solicitar un DIU e implantes anticonceptivos inmediatamente después del parto. Esto evita embarazos muy próximos, que pueden poner en riesgo la salud de las madres y los bebés.

"Los anticonceptivos reversibles de acción prolongada son una opción conveniente y efectiva para las mujeres que desean prevenir embarazos durante el posparto", aseguró la doctora Ann Borders, de la University of Chicago, que participó de la redacción de las recomendaciones.

En Estados Unidos, casi la mitad de los embarazos no son planificados.

Mientras que muchas mujeres desean retomar o comenzar a utilizar un método anticonceptivo después del parto, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos asegura que hasta un 40 por ciento no concurre a la consulta de control necesaria para obtener la receta para acceder a las píldoras, el implante o el DIU.

Una de las principales barreras para que las mujeres accedan al implante o el DIU después del parto es económica. El seguro de salud de cada mujer suele abonar una enorme cantidad de dinero para la atención del trabajo de parto y el parto, pero sin que eso cubra un método anticonceptivo reversible de acción prolongada antes del alta, explicó la doctora Michelle Moniz, de la University of Michigan in Ann Arbor, que no participó del nuevo documento.

En cambio, si los médicos les colocan un DIU o un implante anticonceptivo en la primera consulta ambulatoria varias semanas después, las aseguradoras sí cubren el servicio, agregó Moniz.