Los bebés que nacen prematuros o con bajo peso tendrían una niñez y una juventud más saludable si pasan sus primeros días de vida en contacto con la piel de su mamá.

Un equipo estudió el método "madre canguro", que está asociado con una disminución de la mortalidad y una mejoría del desarrollo en los bebés vulnerables. El sistema consiste en el contacto piel con piel entre la mamá y el recién nacido, la lactancia materna exclusiva, el alta temprana de la clínica de maternidad y el monitoreo cuidadoso en el hogar.

"El método madre canguro tiene un efecto protector social y conductual significativo y duradero 20 años después", dijo la autora principal, doctora Nathalie Charpak, directora de la Fundación Canguro en Bogotá, Colombia.

Su equipo fue en busca de los jóvenes que hace 20 años habían sido parte de un estudio sobre el método. Entonces,  los 228 bebés que al nacer pesaban menos de 1.800 gramos fueron elegidos al azar para recibir los cuidados del método canguro en un estudio. Los autores compararon los resultados con los de los 213 jóvenes que no habían recibido esos cuidados (grupo de control), si no el tradicional cuidado en incubadora. Los primeros habían sido mucho menos propensos a morir en la infancia temprana (3.5%) que el grupo de control (7.7%), según publican los autores en la revista Pediatrics.

Las tasas de lactancia materna también habían sido más altas con el método canguro, que también redujo las infecciones con internación.

En la niñez, los niños que habían crecido con el método canguro pasaron más años en el preescolar que el grupo de control y también obtuvieron mejores calificaciones en las pruebas de matemática y lengua, además de tener mejores salarios en la juventud.

A los 20 años, ese grupo era menos agresivo, impulsivo, hiperactivo o menos propenso a las conductas antisociales que el grupo de control. Esta diferencia era aún más evidente si las madres eran pobres y tenían menos educación formal.

Los resultados sugieren que el método "madre canguro" brindaría una base sólida para la salud durante la vida, según opinó la doctora Lydia Furman, de Case Western Reserve University, Bebés Arco Iris y el Hospital de Niños de Cleveland en Ohio.