En Estados Unidos, un estudio demuestra que subirse a la balanza todos los días refuerza el entusiasmo para no abandonar las conductas saludables y alienta el descenso de peso.

Los autores observaron que los participantes obesos y con sobrepeso que se pesaban todos los días adelgazaban más que los que no se pesaban con tanta frecuencia y lo atribuyeron a decisiones alimentarias y físicas más saludables.

"Podría ser que pesarse a diario ayuda a tomar conciencia de lo que se come y cómo eso afecta el peso", opinó la autora principal, Dori Steinberg, nutricionista e investigadora del Instituto Duke de Salud Mundial de Duke University, Durham, Carolina del Norte.

"De modo que se es más propenso a reducir las porciones, comer verduras y utilizar un podómetro", agregó.

Estudios previos habían sugerido que el autocontrol, como contar los pasos diarios o el tamaño de las porciones, permite ajustar las conductas para alcanzar las metas, según publica el equipo de Steinberg en Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics.

Algunos estudios también habían hallado que las personas que hacen dieta y se pesan todos los días tienen más éxito que los que no se pesan con tanta frecuencia, aunque aún se desconoce el motivo de esa diferencia.

El equipo reunió a 91 personas de entre 18 y 60 años sin enfermedades graves, con sobrepeso u obesidad y acceso a Internet. Al azar, dividió a los participantes en dos grupos.

Al inicio del estudio y a los seis meses, todos respondieron cuestionarios sobre la dieta, el ejercicio y otras conductas asociadas con la salud. Ambos grupos recibieron una balanza electrónica con conexión inalámbrica a Internet, a través de la que los dispositivos enviaban los datos a un sitio online que mostraba el avance en el tiempo.

A un grupo, que debía pesarse todos los días, los autores les enviaron e-mails semanales con consejos y estrategias para adelgazar. El otro grupo (control), no recibió esos mensajes.

A los seis meses, el grupo que se pesaba a diario había adelgazado unos 6 kg, mientras que los que se pesaban cinco días o menos por semana, habían perdido unos 3 kg.

El primer grupo también había adoptado más conductas alimentarias saludables, como reducir los snacks entre las comidas y las visitas a restaurantes, con un aumento del ejercicio y la disminución del tiempo frente a la TV.

En total, esos participantes habían adoptado unas 17 conductas positivas, comparado con siete del grupo control.

"Dado que todos los participantes debían pesarse a diario, es posible que los que cumplían estuvieran más motivados", opinó la doctora Kristine Madsen, especialista en obesidad pediátrica de la Facultad de Salud Pública de University of California, Berkeley.

"De modo que no sabemos si pesarse todos los días fue la causa de alguna de esas conductas más saludables", agregó Madsen, quien no participó del estudio.

Los autores también señalan que se trató de un estudio pequeño, que no prueba que el seguimiento diario del peso corporal provoque los cambios de conducta que ayudan a adelgazar.

Y como no incluyó a un grupo que debía pesarse todos los días y a otro que debía pesarse con menos frecuencia, el equipo ignora si subir a la balanza diariamente aumenta el compromiso con la dieta o viceversa.