Estudios por imágenes del cerebro ayudarían a identificar a los atletas con daño cerebrales aun después de un traumatismo leve, según indica un estudio pequeño de jugadores de fútbol profesional.

Los autores analizaron los resultados de las imágenes obtenidas por una tomografía por emisión de positrones (PET, en inglés) de cuatro jugadores y 10 exjugadores de la Liga Nacional del Fútbol Americano (NFL) que habían tenido por lo menos un traumatismo de cráneo previo y de 16 hombres que no eran atletas y no habían sufrido esas lesiones.

Determinaron los niveles de proteínas translocador 18KDa (TSPO), que aumentan cuando el cerebro responde a las lesiones traumáticas.

A diferencia del grupo que no era de la NFL, los jugadores registraron niveles más altos de TSPO y más cambios de la sustancia blanca cerebral.

"El estudio demuestra que se puede medir el marcador de la lesión cerebral y la reparación aun en los jugadores jóvenes de la NFL, lo que sugiere que el daño cerebral pudo ocurrir mucho antes de las imágenes para el estudio, quizás en la universidad o antes", dijo el autor principal, doctor Martin Pomper, investigador de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins, Baltimore.

Aunque se necesitan más estudios para confirmar los nuevos resultados, algún día se podría utilizar la PET para determinar la TSPO e identificar a los atletas en riesgo de padecer trastornos neurológicos o psiquiátricos después de un traumatismo de cráneo, según indicó Pomper.

El equipo se concentró en las células inmunológicas residentes del sistema nervioso central llamadas microglías, que tienen un papel importante en la respuesta cerebral a la lesión y otros procesos neurodegenerativos.

Los jugadores de la NFL, que habían sufrido el último traumatismo de cráneo hacía por lo menos siete años, registraron niveles de TSPO más altos en ocho de las 12 regiones del cerebro estudiadas, según publican los autores en JAMA Neurology.

Más allá del tamaño del estudio, otras limitaciones incluyen la falta de datos para explicar cuándo aumentaron los niveles de TSPO en relación con la lesión cerebral.

Aun así, los resultados señalan un camino que podría describir mejor el daño cerebral en los atletas y la posibilidad de desarrollar algún día terapias experimentales para reducir la inflamación y, así, minimizar el efecto del traumatismo de cráneo en la salud, según publica en un editorial Jonathan Godbout, del Centro Médico Estatal de Ohio Wexner, Columbus.