Los fármacos conocidos como K2 o Spice, que a menudo se venden como versiones "seguras" o "legales" de la marihuana, no lo son, de acuerdo con una revisión de estudios.

Esos canabinoides sintéticos (CBS) no se detectan con la prueba estándar de la sustancia activa de la marihuana porque son moléculas muy distintas y potencialmente peligrosas, según publican los autores de la investigación en la revista Trends in Pharmacological Sciences.

"Los canabinoides sintéticos producen distintos efectos adversos, como la toxicidad neurológica, gastrointestinal, cardiovascular y renal, además de intolerancia, dependencia y hasta abstinencia", dijo el autor principal, Benjamin Ford, de la University of Arkansas for Medical Sciences, en Little Rock.

La evidencia del consumo de K2 y Spice en Estados Unidos se publicó por primera vez en el 2009, pero recién a finales del 2010 el Sistema de Información Nacional de Laboratorios Forenses registró un crecimiento enorme de su consumo.

"Se notificaron unas 20 muertes entre el 2011 y el 2014 por algunas de esas toxicidades", dijo Ford, que señaló que el problema principal de las toxicidades agudas por los CBS es el bajo e inconsistente control de calidad de los CBS en esos productos.

"Es común que un producto de K2 o Spice contenga entre tres o cinco sustancias canabinoides sintéticas en dosis arbitrarias y, a veces, peligrosas", precisó.

Su equipo revisó los estudios publicados sobre la estructura química de esas sustancias, cómo actúan en el cerebro, cómo afectan a los animales según experimentos y qué efectos adversos tienen en los usuarios.

Ford llegó a la conclusión de que términos como "marihuana sintética" o "cannabis sintético" son descripciones muy confusas. Su equipo sugiere que los productos de K2 y Spice contienen sustancias similares a la marihuana y producen efectos parecidos, pero los CBS son mucho más potentes que el cannabis común y, a veces, generan reacciones más intensas.

Agregó que existe poco cruce entre los efectos adversos observados con los CBS y la marihuana.

"El problema es que las personas están abusando de estos nuevos agonistas de los receptores de los CBS porque muchos no aparecen en la prueba de toxicidad de la orina", dijo la doctora Rana Biary, médica emergentóloga del Centro Médico Langone de NYU, Nueva York.