El análisis de las muestras de aliento podría transformarse en una herramienta de pesquisa del cáncer gástrico y de vigilancia de las lesiones precancerosas, según informó un equipo de Israel y Letonia.

Estudios previos del mismo grupo sobre pacientes de China "mostraron que se podría realizar una prueba con un marcador volátil para diagnosticar el cáncer gástrico", dijo vía e-mail el doctor Hossam Haick, profesor de ingeniería química del Instituto de Tecnología de Israel-Technion, en Haifa.

Pero el nuevo estudio es mucho más grande y, "lo más importante" es que demuestra por primera vez que analizar patrones de sustancias orgánicas volátiles (VOC, por su sigla en inglés) no solo permite detectar el cáncer, sino también las lesiones precancerosas.

El equipo de Haick utilizó cromatografía de gases con espectrometría de masa (GCMS, por su nombre en inglés) y nanoarrays crosreactivos combinados con el reconocimiento de patrones para analizar las muestras de aliento de 484 pacientes del Hospital Universitario del Este de Riga, Letonia.

Noventa y nueve pacientes tenían adenocarcinomas; otros tenían enfermedades no malignas, como úlceras pépticas. El equipo obtuvo dos muestras de aliento de cada paciente para realizar dos análisis distintos.

La GCMS identificó 130 VOC diferentes en las muestras. Ocho VOC tenían huellas de aliento distintivas para identificar a los pacientes con cáncer o de alto riesgo, según publican los autores en la revista Gut.

El análisis de los nanoarrays identificaron patrones colectivos de VOC en lugar de cantidades específicas. Esto permitió discriminar, con un 73 por ciento de sensibilidad, un 98 por ciento de especificidad y un 92 por ciento de precisión entre el cáncer gástrico y los otros cánceres (grupo control).

Con el sistema de estadificación OLGIM, el equipo clasificó a los pacientes de acuerdo con el grado de la enfermedad (0-IV): los grados III-IV indicaban alto riesgo de cáncer.

La sensibilidad, la especificidad y la precisión alcanzaron, respectivamente, el 97, 84 y 87 por ciento para el cáncer gástrico versus el resultado OLGIM 0-II y el 93, 80 y 90 por ciento para el cáncer gástrico versus el valor OLGIM III-IV.

Para los autores, "el uso de nanoarrays identificó de manera excelente a los pacientes con (cáncer gástrico) y estadios OLGIM de bajo riesgo y de forma crítica a los pacientes con (cáncer gástrico) y estadios OLGIM de alto riesgo".

El mecanismo bioquímico de las emisiones de VOC asociadas con el cáncer y las lesiones precancerosas sigue en discusión.

"Esta nanotecnología aún está en la fase de investigación", aclaró Haick, que enumeró tres prioridades en la investigación: demostrar la capacidad de la tecnología en distintas condiciones, validar la tecnología en pesquisas reales y desarrollarla para su uso en la atención clínica.

"Además, la evaluación potencial del método para detectar varias enfermedades en el mismo análisis es un enfoque atractivo para investigar -agregó-. Comenzó un estudio piloto poblacional en una investigación multicéntrica orientada a la prevención del cáncer gastrointestinal (www.gistar.eu)."

El 7° Programa Marco de la Comisión Europea financió el estudio y el Consejo de Ciencias de Letonia financió parcialmente el estudio de Letonia.