Un programa grupal de ocho semanas con la técnica "mindfulness", o atención plena, usado para reducir el estrés, mejora la funcionalidad en el corto plazo y alivia el dolor en el largo plazo en personas con problemas crónicos en la parte baja de la espalda.

"La mayoría piensa que la meditación mindfulness alivia el estrés", dijo la autora principal Natalia Morone, de University of Pittsburgh. "Nadie pensaría que le aliviaría el dolor o reduciría la interferencia del dolor en las actividades diarias".

Los autores estudiaron a 282 adultos, de unos 74 años, de Pittsburgh. Todos tenían limitaciones funcionales por dolor crónico de espalda baja en el período 2011-2014. Al azar, se los organizó en dos grupos, que participaron de un programa de ocho semanas, seguido de sesiones mensuales durante seis meses.

En el programa mindfulness, los participantes aprendieron a meditar con respiración dirigida, conciencia de los pensamientos y sensaciones en distintas posiciones (sentados, caminando o recostados). También aprendieron ejercicios de estiramiento durante las ocho primeras semanas.

En los seis meses de sesiones de refuerzo, los participantes se reunieron para meditar y conversar sobre el programa.

El grupo control concurrió a reuniones similares con la misma cantidad de "tareas hogareñas", pero orientadas a seguir las 10 Claves para el Envejecimiento Saludable, que no alivia el dolor. Aprendieron a controlar la presión alta y los mismos ejercicios de estiramiento que el otro grupo.

Todos los meses, los participantes respondieron preguntas telefónicas durante 15 minutos sobre el dolor de espalda, la funcionalidad, el método mindfulness y las consultas médicas.

De acuerdo con los cuestionarios sobre discapacidad, la mejoría a las ocho semanas fue mayor en el grupo tratado con mindfulness que en el grupo control, pero volvió a nivelarse a los seis meses. Pero, en ese momento, el dolor era menor en los usuarios del método mindfulness, publica el equipo en JAMA Internal Medicine.

Los autores no publican el alcance de la adherencia al programa ni a los ejercicios que los participantes debían hacer fuera de las sesiones, lo que sería información relevante, según un comentario sobre el estudio del equipo del doctor M. Carrington Reid, del Centro Médico de Weill Cornell, Nueva York.

Pero "el dolor crónico es una de las enfermedades más comunes que atienden los profesionales de la salud, sobre todo en los mayores de 65 años" y las barreras a menudo impiden el uso de medicamentos, lo que demuestra la importancia de los estudios sobre opciones no farmacológicas, como mindfulness, añadió en la publicación del estudio.