Un cuarto de los adolescentes es víctima de "ciberbullying" a través de las redes sociales, según indica una revisión de la literatura médica.

En JAMA Pediatrics, los autores publican que también existe una relación entre esa forma de acoso por internet y la depresión.

"El uso de las redes sociales es tan común entre los niños y los adolescentes (...) Buscamos los daños documentados asociados con su uso", dijo la autora principal, Michele Hamm, de la Universidad de Alberta, en Canadá.

De acuerdo con un informe del 2012, que cita el equipo de Hamm, el 95 por ciento de los adolescentes estadounidenses usan internet y el 81 por ciento también utiliza las redes sociales.

Mientras que los sitios de esas redes sociales, como Facebook y Twitter, favorecen el intercambio social, también proporcionan un ambiente propicio para el acoso reiterado y sostenido.

El equipo analizó los datos de 36 estudios sobre ciberbullying en las redes sociales. Los participantes eran principalmente estudiantes de entre 12 y 18 años de Estados Unidos. El 23 por ciento era víctima del ciberbullying, pero eso variaba entre los estudios (del 11 al 43 por ciento).

Las relaciones de pareja eran el motivo más común de ciberbullying y las adolescentes eran las más vulnerables.

"La mayoría de los niños utilizaba estrategias muy pasivas para sobrellevar el acoso", dijo Hamm. Incluían bloquear al hostigador, o simplemente ignorarlo, sin denunciar el "bullying".

El equipo no halló una relación clara entre el ciberbullying y la ansiedad, las autolesiones o el suicidio, pero sí con la depresión. Pero Hamm aclaró que los estudios apenas abarcaban un punto en el tiempo, "de modo que nadie sabe qué sucedió en el largo plazo".

Para Hamm, es importante promover la comunicación abierta entre los adolescentes y sus padres. Que los niños sepan que "se puede actuar contra el ciberbullying. No tienen que temer".

La autora comentó que los adolescentes no denuncian el ciberbullying porque tienen miedo de que les prohíban utilizar internet. Por eso, recomendó que los padres alienten el uso seguro de las redes sociales, en lugar de restringirlo.

El próximo paso será ver cómo el ciberbullying influye en los adolescentes en el tiempo, según adelantó Hamm.