Debido a la rareza en la preservación de los tejidos blandos, la forma del cuerpo de los vertebrados extintos –animales con columna vertebral–, por lo general, debe deducirse de la estructura del esqueleto y, de forma indirecta, mediante la comparación con las especies vivas.  

Sin embargo, este tipo de reconstrucciones no muestran la verdadera forma de su figura. Para obtener esta información en un pequeño dinosaurio con plumas del género Anchiornis, un equipo de científicos liderado por Xiaoli Wang de la Universidad Linyi (China) usó restos fósiles de nueve especímenes y los observó a través de una técnica que revela detalles del tejido blando de este animal invisibles bajo luz natural.

“La forma del cuerpo es una expresión fundamental en la biología de los organismos. Aquí se reconstruye el contorno del cuerpo de Anchiornis basado en tejidos blandos revelados por imágenes de alta definición por fluorescencia láser estimulada”, explican los investigadores en el estudio publicado esta semana en Nature Communications.

El tejido blando de los contornos de las muestras reveló que Anchiornis, un animal que vivió hace alrededor de 160 millones de años, ya tenía muchas de las características de las aves modernas, como la forma de sus patas y su cola.

Estos hallazgos proporcionan una reconstrucción detallada de su cuerpo, lo que puede sentar las bases para determinar si este dinosaurio era aerodinámico y ofrecer una visión de la evolución del vuelo.