En 2012, Philippe Pouletty y otros dos excolegas ingresaron en el Salón de Fama de los Inventores de la Universidad de Stanford. Fueron honrados con la distinción por haber creado una manera de hacer copias del ADN que aún se utiliza en pruebas de diagnóstico. La patente de invención de dicha técnica ostenta el segundo lugar en generación de ingresos para Stanford, esto en el campo de la ciencias de la vida. 

Hoy en día, Pouletty es un destacado empresario de la biotecnología en Francia. Y ahora trabaja en hacer lo mismo en Cuba. Su compañía Abivax está colaborando con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnológica (CIGB) en La Habana, un instituto fundado en los años ochenta con el apoyo de Fidel Castro, siguiendo su plan estratégico para que la biotecnología impulsara el desarrollo económico de la isla caribeña.

Abivax tiene proyectos con CIGB para el desarrollo de una serie de vacunas. La compañía surgió de la unión en 2014 de dos empresas –Wittycell y Splicos—las dos respaldadas por Truffle Capital, una empresa de capital de riesgo con sede en París, liderada por Pouletty. "Me gusta empezar las empresas" explica Pouletty. "Cuando las compañías maduran, se pueden combinar para alcanzar una masa crítica".

Scientific American entrevistó a Pouletty sobre los proyectos de Abivax en Cuba. A continuación transcribimos un extracto de dicha entrevista:

¿Cómo se enteró de los trabajos del Centro Cubano de Ingeniería Genética y Biotecnología?

En 2011 supimos de la calidad de las vacunas cubanas. Necesitábamos un antígeno de vacuna contra la hepatitis B para nuestro trabajo de investigación y desarrollo en nuestra empresa Abivax. Visitamos CIGB varias veces. Nos quedamos impresionados por los científicos y la gestión del CIGB. Luego revisamos los proyectos del centro que se encontraban en la fase de ensayos clínicos. Rápidamente nos propusimos formar una empresa juntos –"EuroCuba"–, pero ellos se negaron. Decidimos entonces licenciar algunos de sus productos y desarrollarlos conjuntamente.

¿A qué se refiere cuando dice que tienen un buen antígeno? (El antígeno es una molécula que produce una respuesta inmunitaria).

Ellos fabrican vacunas para prevenir la hepatitis B, vacunas comercializadas en más de 50 países en los últimos 20 años y aprobadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Quisimos hacer un ensayo clínico para demostrar que un adyuvante de Abivax podría aumentar la respuesta del sistema inmunitario iniciada por una vacuna de la hepatitis B. Ni Sanofi ni GlaxoSmithKline quisieron suministrar sus vacunas para la hepatitis B para hacer la prueba. Pero los cubanos sí lo hicieron.

El conocimiento de la hepatitis B ayudó al CIGB a desarrollar una vacuna "terapéutica" para tratar a los pacientes con la hepatitis B crónica. Esta vacuna combina dos antígenos del virus de la hepatitis B.

¿Qué hace distintas o especiales a las investigaciones que se desarrollan en el CIGB?

Operan como un instituto avanzado de investigación y desarrollo y como un fabricante de productos terapéuticos, con capacidad de producción a gran escala. Por lo tanto, es un centro académico que se concentra en crear nuevos productos. Tiene una gran cantidad de científicos jóvenes e inteligentes. Pero también tiene experiencia de alto nivel en investigación y desarrollo (I+D) . Incluso es una empresa estatal con control de calidad bien organizado y competencias normativas.

Lo que fue único fue la escala de I+D y la capacidad de fabricación. CIGB ya había creado varias vacunas pioneras, como la primera vacuna contra la meningitis B en el mundo.

También el país se destaca por la calidad en la atención de salud. Cuba anunció recientemente la erradicación de la transmisión de madre a hijo del VIH, el primer país en lograr esto. Pero también tienen relaciones internacionales muy limitadas y poca experiencia con biotecnología como un negocio.

Usted es un biólogo y empresario con gran experiencia. ¿Cuál es la diferencia entre una colaboración con el CIGB y una colaboración con una universidad o instituto del gobierno en Francia o en EE.UU.? ¿Es la cultura de la investigación en Cuba diferente a la de Europa o EE.UU.?

Hasta cierto punto la cultura es similar. La mayoría de los cubanos en el CIGB o en el gobierno hablan bien inglés. El "lenguaje" es similar para la ciencia, la medicina, las patentes, pero diferente para los asuntos financieros y de negocios. Por lo tanto, comenzamos a trabajar juntos en la ciencia en cuestión de semanas. Sin embargo, para lograr firmar el primer acuerdo de licencias tomó más de dos años de negociaciones. El CIGB necesitaba la autorización de varios ministerios, así como de la junta de Biocubafarma, un holding recién formado, propiedad del estado cubano.

Para ellos decidir trabajar con una empresa de capital de riesgo francés, mi firma, Truffle Capital, y una nueva empresa, Abivax, era una nueva experiencia y requerió de mucho trabajo y aprendizaje para asegurarse de que éramos serios, estábamos comprometidos y que íbamos a considerarlos como socios a largo plazo. El hecho de que nuestros equipos comenzaran a trabajar juntos en la vacuna terapéutica contra la hepatitis B antes de que firmáramos el acuerdo de licencia ayudó a construir la confianza entre ambos.

Hay institutos académicos en Europa y  EE. UU. donde es más rápido negociar una licencia y también algunos en los que demora más, incluso más complicado que la experiencia que tuvimos con el CIGB. Otra diferencia positiva es un claro sentido para los cubanos de que esto iba a ser un compromiso a largo plazo. Tal como me dijeron después de las primeras conversaciones entre Obama y Castro: "usted tomó riesgos, usted estaba allí antes de las conversaciones".

Abivax es un ‘startup’. ¿Fue difícil para adaptar el funcionamiento de un ‘startup’ a la cultura de un país que no tiene mercados de capital? Usted ha sostenido conversaciones con Fidelito Castro (hijo de Fídel Castro) sobre este tema, ¿verdad?

Sí, y también con el embajador de Cuba en Francia y con los ministros cubanos. Ciertamente, cuando inicialmente propuse que Cuba podría ser un accionista de Abivax y que se podría cotizar la acción en la bolsa en Europa unos años más tarde, la respuesta fue: "Intrigante ... pero no estamos listos para esto. Tomará un largo, largo, largo tiempo para resolverlo. La ruta de licencias es más fácil". (Abivax empezó a cotizarse en junio en Euronext, el mayor inicio de cotización en la bolsa en Francia para una empresa biotecnológica: recaudó 58 millones de euros)

Ciertamente, el hecho de que hemos conseguido hacer lo que dijimos—la oferta pública de Abivax en Francia e iniciar el ensayo clínico internacional de la vacuna terapéutica para la hepatitis B—ha reforzado la credibilidad de Abivax en Cuba. Los cubanos están ahora muy interesados en saber más sobre los mercados financieros de la biotecnología.

Durante la visita de estado del presidente François Hollande a Cuba, el pasado 11 de mayo,  él destacó la colaboración de Abivax y el CIGB —yo me reuní con él en ese viaje—. Eso también ayudó a aumentar y reforzar nuestra relación.

¿Es el bajo costo de la mano de obra técnica calificada cubana una ventaja para usted?

Ciertamente, el salario promedio en Cuba es de $50 a $60 por mes. El costo de la I+D y la fabricación es menor. Pero esto es secundario a las habilidades y la innovación.

¿Es cierto que recientemente los cubanos han dicho que están más abiertos a entrar en los mercados de capital? ¿Tiene algo planeado con ellos?

Digamos que estamos disfrutando las discusiones sobre este tema.

¿Cuáles son los proyectos actuales para las vacunas que tiene con CIGB y cuáles son los planes para el futuro?

Abivax está desarrollando en colaboración con Cuba la vacuna terapéutica para la hepatitis B crónica CIGB (ABX203). Además, estamos trabajando con los cubanos en una etapa preclínica el desarrollo de un medicamento contra el virus del dengue, un candidato no para la vacunación preventiva, sino para el tratamiento de pacientes infectados por el virus. Otros proyectos están en discusión. (Abivax también desarrolla fármacos para VIH, dengue y chikungunya en Montpellier, Francia.)

¿Cuál es su pronóstico sobre el futuro de Cuba como fuente de innovación para la biotecnología?

Cuba está bien preparado para poner en acción un poderoso "SiliCuban Valley." Ya existen los ingredientes claves de la buena ciencia y los cielos soleados. El siguiente paso será agregar a ese entorno un ambiente de gobernanza financiera y corporativa adecuada para nuevas empresas.