Un grupo de investigadores de EE.UU., en colaboración con una organización sin fines de lucro, ha diseñado un libro con páginas impregnadas de plata que pueden utilizarse para filtrar agua contaminada. Una página de este “libro bebible” puede filtrar potencialmente hasta 100 litros de agua y puede ser una solución barata y sostenible para comunidades que padecen de problemas sanitarios severos.

Las enfermedades que se transmiten por agua, como la fiebre tifoidea o la diarrea, matan a 1,5 millones de personas al año alrededor del mundo. Una pobre salubridad ambiental o plantas de tratamiento inadecuadas son los principales responsables de ello, unidos a prácticas de higiene inadecuadas que también hacen que se reproduzcan organismos nocivos, como Escherichia coli, en los suministros de agua.

Reconociendo que la plata es un antimicrobiano efectivo, Theresa Dankovich, de la Universidad Carnegie Mellon, utilizó la idea para lanzar el concepto de un libro que pudiese tanto promover prácticas higiénicas adecuadas así como purificar agua. Durante su doctorado en la Universidad de McGill, Dankovich creó con éxito una página hecha de celulosa impregnada con nanopartículas de plata. Después de una temporada de postdoctorado en la Universidad de Virginia (UVA), logró impregnar en el papel nanopartículas de cobre, relativamente más baratas.

“El papel es verdaderamente grueso y resistente, contiene menos de un uno por ciento de su peso en plata”, dijo Dankovich durante la reunión 250 de la ACS National Meeting & Exposition, en Boston, EE.UU. “Las bacterias se cuelan a través de él, absorben los iones de plata, y como resultado terminan muriendo”.

En 2013, mientras realizaba su investigación en UVA, Dankovich y sus colegas probaron sus primeras páginas para filtración en la provincia sudafricana de Limpopo. Una de las ubicaciones que se tomaron como muestra fue un riachuelo que no tenía exactamente las mejores condiciones de salubridad, según Dankovich. “Descargaban en él [...] el drenaje sin tratar”, dijo.

Las páginas filtradoras redujeron el nivel de E. coli en el agua tratada a menos de 10 unidades formadoras de colonias (UFC) por cada 100ml, de su valor inicial de aproximadamente 200.000 UFC por cada 100ml. Las campañas de prueba subsecuentes al norte de Ghana y en Bangladesh, con la organización sin fines de lucro WATERisLIFE, sugieren el papel recubierto con plata puede eliminar hasta 99,9 por ciento de las bacterias de E. coli presentes en una muestra.

Después de fundar una nueva compañía llamada pAge Drinking Paper el año pasado, en colaboración con WATERisLIFE, Dankovich ha ayudado a diseñar el "libro bebible" de 25 páginas que contiene las páginas filtradoras que creó. Parecidas a un filtro de café grueso, cada página se puede arrancar para usarse como filtro, pero también contiene consejos de salubridad para las comunidades locales. En teoría, una página podría filtrar el agua de una sola persona por hasta cuatro años, dice Dankovich.

Stuart Kahn, de la Universidad de New South Wales, Australia, y quien no participó en la investigación, dice que los esfuerzos del equipo son admirables, pero se mostró preocupado por que la gente podría no saber diferenciar cuándo se ha removido una cantidad suficiente de bacterias como para que el agua sea segura para consumirse. “Cualquier esfuerzo para brindar agua potable limpia a las comunidades que carecen de ella debe ser aplaudido”, dice Kahn. “El concepto mejoraría sustancialmente si alguien pudiese encontrar una forma confiable de enseñar cuándo se ha conseguido una desinfección satisfactoria y cuándo no”.

En cualquier caso, Dankovich ahora espera incrementar la producción del libro. “Si las cosas continúan yendo bien, me gustaría incrementarla y no tener que hacer estos papeles a mano porque ya son muchos”, dijo.

 

Este artículo se reproduce con permiso de  Chemistry World. El artículo se publicó por primera vez el 17 de agosto de 2015.