El miércoles pasado, Barack Obama cumplió la antigua promesa de empezar a normalizar las relaciones de Estados Unidos con Cuba. En esta nueva situación política, la autorización a las empresas estadounidenses de aumentar las conexiones por telecomunicaciones entre ambos países, es una pieza clave.

La administración prefiguró estos cambios en abril de 2009, cuando Obama ordenó a los secretarios de Estado, Tesoro y Comercio "tomar las medidas necesarias" para permitir a los proveedores de telecomunicaciones de Estados Unidos establecer conexiones de fibra óptica y satélites entre EE.UU. y Cuba. Suponiendo que el régimen de Castro disminuya su control sobre el acceso de los cubanos a la información digital (una gran suposición), los cambios podrían dar mayor acceso de los cubanos a internet –ofrecido por Estados Unidos–, a los smartphones y a las redes sociales. 

Para comprender mejor el significado de estos cambios, la revista Scientific American habló con Robert Muse, abogado en Washington D. C. , y experto en las leyes y regulaciones estadounidenses relacionadas con Cuba. Muse, que regresó de Cuba el miércoles por la noche, habló sobre las oportunidades del gobierno de Castro al adoptar tecnología de Estados Unidos:  el estado actual del acceso a Internet en la isla, y la posibilidad de ampliar la exportación de uno de los principales productos cubanos –el béisbol– a través de las ondas.
 [Transcripción editada de la entrevista a continuación

El Presidente ha hablado durante años sobre acercarse a Cuba y mejorar las relaciones. ¿Por qué la noticia del miércoles se percibió como una sorpresa?
Durante su campaña, Obama habló de tratar directamente con países como Irán y Cuba. En 2011 amplió los viajes entre América y Cuba, y hace nueve meses hizo algunos comentarios sobre el mal funcionamiento de la política de Estados Unidos hacia Cuba. Poco después de la llegada de John Kerry al Departamento de Estado, se hizo una extensa revisión de las políticas seguidas, y salieron modestas recomendaciones relacionadas con la relajación de las restricciones de viaje y la venta de equipos de telecomunicaciones. Pero la Administración no actuó al respecto.

Esto dejó a todos en un estado de suspenso y con el sentimiento de que no saldría nada de todo ello.
La verdadera sorpresa fue ver cómo el presidente pasó de dar la sensación de que haría dos o tres pequeñas acciones, a proponer algo mucho más grande.
 
¿Cuáles son las posibilidades de que el gobierno cubano relaje las restricciones sobre la tecnología y el acceso a la información, de forma suficiente como para que los cubanos aprovechen las nuevas redes y tecnología?
Tradicionalmente no han estado interesados en ello. Consideran que el control de los medios de comunicación y la información es necesario para la seguridad del Estado. Parece poco probable que Cuba vaya a aceptar las infraestructuras de telecomunicaciones estadounidenses o las transmisiones sin intermediarios entre EE.UU.y Cuba, al menos por ahora.
 
Con respecto a permitir que las compañías de telecomunicaciones estadounidenses operen en Cuba, ¿qué dice el régimen de Castro?
Hasta la fecha el gobierno de Cuba no ha mostrado interés en telecomunicaciones. No es algo por lo que hayan preguntado, fomentado o mostrado ningún interés en acoger. Estas disposiciones fueron propuestas unilateralmente por EE.UU. 

Las conexiones a Internet de Cuba provienen de Venezuela y cualquiera de los servicios que EE.UU. pudiera ofrecerles,  ya están a disposición de Cuba a través de otros países, si ellos quieren.
 
Debido al embargo, las empresas estadounidenses se han quedado atrás en el mercado cubano. Aun así, no es un mercado próspero. La mayoría de los cubanos tienen recursos limitados, por lo que la apertura con EE.UU. no sería buena para estas empresas. Para las empresas tecnológicas estadounidenses, sería más importante poder entrar en el mercado y construir “sentimiento de marca” entre los cubanos.

No hay razón para que el gobierno cubano no permitiese que una compañía como Apple entrase en su mercado, aunque los cubanos solo podrían tener acceso a los dispositivos a través de compras gubernamentales.
 
¿Al día de hoy, en qué medida los cubanos tienen acceso a Internet y las redes móviles?
Cualquiera puede tener un teléfono móvil en Cuba si puede pagar los cargos. Internet, sin embargo, es más complicado y muy lento, aunque cada vez está más disponible según se expande el pequeño sector privado. Creo que veremos una creciente liberalización del acceso a Internet (que de hecho ya se estaba produciendo). Los cubanos han tenido acceso a Internet por cable de Venezuela, por lo que no hay nada en concreto que necesiten de EE. UU.
 
¿Qué probabilidades hay de que el resto de la lista de Obama de “Cosas pendientes sobre telecomunicaciones en Cuba” se cumpla? [Otros temas son la introducción de la radio y televisión estadounidenses por satélite, y permitir la donación de dispositivos personales de comunicación a Cuba.]
Esto se debe analizar en términos de la probabilidad de que el gobierno cubano lo permita. En realidad me gustaría ver una relación más recíproca con Cuba en materia de trasmisiones televisivas.
EE. UU. a menudo tiene un enfoque unidireccional hacia la comunicación. “Podemos emitir hacia ti o venderte nuestros contenidos, pero tú no puedes hacer lo mismo con nosotros”. Antes de empezar a dar licencias para que ESPN se emita en Cuba, por ejemplo, ¿por qué no dejar que Cuba transmita sus partidos de béisbol a sus fans de Estados Unidos?